LA REJILLA

LA REJILLA


Esta media puerta llamada en nuestros pueblos como “rejilla”, permite tener la puerta principal de la casa o de la tienda, abierta pero protegida del ingreso de personas intrusas o de animales callejeros.

En el pueblito todos son conocidos, amigos o familiares; son vecinos. No hay mala intención, las puertas están francas; basta unos golpes con los nudillos en la puerta y saldrán a ver “quién es”.

Los robos no existen y cuando alguna vez algo sucede, ese es un acontecimiento extraordinario, e inmediatamente, todos los vecinos, hacen causa común para detener al intruso. Todos se cuidan. Todos comparten. Todos practican la solidaridad.

--> La rejilla seguirá con su utilidad hasta que llegue “el progreso” con sus peligros, para cambiarla por un enrejado de hierro y pasar de la libertad a vivir enjaulados y siempre a la defensiva.

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Bayardo Ulloa Enríquez