LOS GLADHART, IMPULSORES DE LA ECONOMÍA FAMILIAR DE MIRA


El día de ayer 29 de marzo de 2025, recibimos una triste noticia; un mireño de corazón había fallecido el 26 de marzo; Peter Michael Gladhart. Nuestra sentida condolencia a su familia.
Nos permitimos hacer un pequeño recuento homenaje de Peter y su importancia, junto a su esposa Emily, en el desarrollo de este Mira, que también fue y seguirá siendo suyo.
GLADHART, Peter y WINTER, Emily.- Norteamericanos, voluntarios del Cuerpo de Paz en la década de los años 60s, emprendieron el trabajo de rescate y difusión de la artesanía de tejidos en lana que llegó a ser uno de los puntales en la economía doméstica de las familias mireñas. 
Peter Gladhart se graduó del Reed College en junio del 1962, con el título de literatura y teatro. Luego entró en la capacitación lingüística y cultural del Cuerpo de Paz en la Universidad del Estado de Washington. Con sus antecedentes en los clubes de ganado 4-H, fue asignado a Ecuador III; un proyecto de desarrollo ganadero bajo el auspicio del Proyecto Internacional Heifer. 
Un grupo de 75 voluntarios recibieron capacitación en el Estado de Washington y luego presentados en la Feria Mundial de Seattle de 1962. Los voluntarios viajaron a Puerto Rico para continuar en su entrenamiento lingüístico y capacitación de campo.  
Llegaron a Ecuador en noviembre de 1962 y Peter fue asignado para trabajar como homólogo de un agente en Extensión Agrícola en El Ángel, (agrónomo Pérez) en la Provincia del Carchi. Se encargaron de establecer parcelas demostrativas de fertilización. 
Se instalaron los clubes 4-F en Ecuador, en las escuelas rurales y trabajaron con algunos pequeños agricultores y cooperativas que podían ser receptores del Proyecto de animales Heifer, en el que se donaban animales de granja (pollos, conejos, cabras lecheras, ovejas, ganado lechero y de carne) a granjeros que, previamente, recibieron capacitación sobre su cuidado, con el compromiso de «pasar el regalo», obsequiando las primeras crías a otras familias. 
En Mira, debido al entusiasmo del director de la escuela local, se estableció una «granja» junto a la escuela, incluso se adecuaron instalaciones para la cría de pollos, conejos, cabras, cerdos y ovejas.
Emily Winter se graduó en el verano del 1963 del Augustana College con el título de Literatura. Entró al entrenamiento del Cuerpo de Paz en la Universidad de Colorado y partió para su entrenamiento en Puerto Rico el 22 de noviembre del 1963.
Con su grupo llegaron a Ecuador y Emily fue asignada con otra voluntaria (Linda) para trabajar en Tunibamba, un pueblo semi-feudal de habla Quichua de campesinos sin pago, cerca de Otavalo. Capacitadas en desarrollo comunitario, emprendieron en proyectos de recolección de basura, alimentación, educación y la creación de una cancha de deportes, pero la gente les pidió que abogarán por su derecho al agua del canal que fluía por el pueblo. 
La Junta Militar que gobernaba Ecuador en aquella época, había promulgado la ley de Reforma Agraria, para regularizar la tenencia de la tierra y que, además, incluía la posibilidad para que las comunidades rurales puedan tener acceso al agua controlada por las haciendas locales, en los días en los que no estaba siendo utilizada. 
Con el consejo de un propietario de tierras que simpatizó con las pretensiones de los pobladores, Emily y Linda, fueron capaces de obtener un decreto supremo de parte de la Junta Militar, otorgando el derecho a que fluya el agua en el pueblo de Tunibamba los días domingos cuando tradicionalmente no era usada por las haciendas. 
Luego ayudaron a organizar grupos de trabajo para construir un reservorio para almacenar el agua, con el fin de que pueda ser compartida en el pueblo durante toda la semana. 
Emily y Peter se conocieron en la primavera de 1964 y se casaron en marzo de 1965. Se mudaron al pueblo de Mira, donde Peter había trabajado antes con el club 4-F e intentaron encontrar otras cosas útiles que hacer. 
Emily, rápidamente, concluyo que, para mejorar las condiciones de vida de la gente, se necesitaría poner más dinero en sus manos, para que así puedan pagar la educación de sus hijos y cubrir las necesidades básicas de su hogar. 
Ella sugirió tejer sweaters para vender, un proceso en el que había trabajado con voluntarios en otra parte de la región. Emily convenció a algunas mujeres para tejer sweaters rústicos de lana natural que, rápidamente, fueron comprados por otros voluntarios del Cuerpo de Paz buscando prendas grandes y calientes. Esto impulsó a otras mujeres que quisieron tejer, por lo que los Gladhart los ayudaron a organizar una cooperativa para adquirir materias primas, distribuir ordenes de trabajo, llevar a cabo controles de calidad y poner los sweaters a la venta. 
Se dieron cuenta que la manera más fácil de realizar un control de calidad efectivo, era llevar grupos rotativos de tejedoras a la capital, Quito, para vender los sweaters. De esta manera todas pudieron entender que los sweaters buenos se vendían y los malos no. De todas maneras, los sweaters deformes podían ser desarmados y re-tejidos sin pérdida de materia prima, una característica que tiene entre de muy pocas artesanías. 
Dentro de un año, las 40 mujeres de la cooperativa tejieron 120 sweaters al mes que se vendieron en cerca de $5, dejando a cada tejedora cerca de $3 por su esfuerzo, libre del costo de las materias primas. En la moneda local, los 68 sucres que podían ganar con un sweater, era más que los 50 sucres que podían ganar con 8 días de trabajo en el campo. 
Emily y Peter siempre manifestaron a las mujeres que ellos se marcharían del país en octubre de 1966, y que, si les gustaba el trabajo, deberían aprender a hacer todo por ellas mismas. Aceptaron el reto y encontraron maneras de crecer y prosperar con su negocio. 
Cuando los Gladhart volvieron a Ecuador en 1979 para medir los resultados del proyecto, había más de 1000 familias en las provincias de Imbabura y Carchi produciendo más de 6000 sweaters al mes y con un 50 y 75 por ciento de exportación a varios continentes. 
Las mujeres de Mira estaban educando a sus hijos en los nuevos colegios locales y los enviaban a la universidad. 
El negocio persistió de una manera sostenida hasta mediados de 2002, cuando el Gobierno del Ecuador adoptó al dólar americano como moneda, destruyendo en consecuencia, la viabilidad económica de esta industria y otras tantas. 
Después de su trabajo de graduación en la Universidad de Cornell, Peter Gladhart, se unió a la Facultad de Ecología Humana de la Universidad del Estado de Michigan, especializándose en el desarrollo rural y la economía de hogar. Emily Gladhart, trabajó como asesora académica y capacitó a mujeres del Salvador en el desarrollo de pequeños comercios. Desarrollaron su propio negocio de importación en 1981, viajando a Ecuador y Guatemala para comprar sweaters y textiles. 
En 1990 la pareja se mudó a Oregón para establecer un viñedo y una bodega de vino, Winter’s Hill en los Dundee Hills, OR, que ahora está gestionada por su hijo y nuera. 
Su trabajo fue reportado en «La Industria del Sweater del Ecuador del Norte: La Contribución de Mujeres Rurales en el Desarrollo Económico» por Peter Michael Gladhart y Emily Gladhart, WID Papel de Trabajo #81/01 Universidad del Estado de Michigan, junio del 1981. Los esfuerzos de Emily fueron subrayados en el artículo sobre el Cuerpo de Paz en Ecuador en el Smithsonian, febrero 1986, y el proyecto del sweater apareció en 40 Años de Cuerpo de Paz Ecuador, por John Zorovich, oficina del Cuerpo de Paz, Quito, marzo 2002.

FUENTE:
Gladhart and Emily Winter Gladhart, Ecuador 1962-1966.
Correspondencia personal de Peter Gladhart con Bayardo Ulloa y las publicaciones ya mencionadas en el texto.
Fotografía que nos enviara Peter. Los esposos Gladhart cruzando el río Mira en tarabita, a la altura de la Estación Ferroviaria del Carchi.

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