PELOTA NACIONAL
El domingo por la tarde. Por las esquinas de la plazoleta de El Vergel (Chile y Brasil, hoy Hospital del Seguro Social), sigilosamente, uno a uno, los jugadores de pelota van apareciendo. Traen su tabla, que se mantiene en un lugar preferente de la casa.
El deporte nacional se va perdiendo lenta, pero inexorablemente. Faltan cultores, así como el apoyo de los organismos del deporte.
Muy nuestro. Un deporte en el que se hace gala del valor, fuerza y agilidad.
No se promociona. No se transmite por radio. No se promueven campeonatos. Se prefiere todo lo extranjero. Lo nuestro tiene un sello de anticuado, de deporte de cholos o indios. Los absurdos, los errores permanaes que cometemos.
Donde jugarán la pelota de cuero. Quién podrá ayudar a nuestro deporte. La calentura de practicar en los colegios parece haber pasado. Hagamos causa común para no permitir que desaparezca nuestro deporte nacional.
Existe una variedad derivada de la pelota de Guante en la que se tenía un guante o raqueta redonda, elaborada en madera y cubierta de cuero y clavos que permitía resistir a una pelota de caucho de 8 a 12 onzas de peso. La que se juega con una pelota de cerda y una tabla. La que utiliza pelota de hilo, otra de cuero, de cerda. La clásica mamona sin tabla, a mano limpia y la última con raqueta y pelota moderna de caucho vaciada que también le denominan como pelota de viento.
Ya no podemos gozar, con mucha frecuencia, de los saques, las vueltas, los templones, las encumbradas de la pelota. Ya no podemos disfrutar del chiste fino de nuestro pueblo. Se va quitando, se va minando, permanentemente, las oportunidades de que el deporte nacional, al menos se mantenga.
Orgullosamente hablamos para los turistas de que tenemos un deporte que se llama "pelota nacional", que es algo muy hermoso en donde juegan hombres fuertes. Es un deporte insuperable. Hablamos, simplemente, pero ¿qué hacemos por el deporte, verdaderamente nacional?
Riobamba, 1984


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