SACRILEGIO

En el pasado los robos sacrílegos se producían ocasionalmente y causaban conmoción entre los miembros de la iglesia y el pueblo. 

En un documento del 9 de abril de 1789, el Mayordomo de la iglesia Matriz de la Villa de Riobamba, manifiesta que se han producido algunos robos, entre ellos: "La corona de plata de Nuestra Señora de la Purísima y Limpia Concepción, la diadema del Glorioso Patriarca Santo San José esmaltada con piedras de brillantes, el cerco del Niño Jesús con el mismo esmaltado, el copón de plata y últimamente dos perillas y una rosa de las andas de Nuestra Señora de Sicalpa todo ejecutado en el corto tiempo de siete meses que han corrido desde octubre del año pasado, hasta este presente abril".

Por todos los medios se trataba de dar con los sacrílegos, en vano. Pero se sabía que Cuenca era el sitio ideal para hacer desaparecer evidencias de metales preciosos y la relación comercial con nuestra villa era intensa. Allí fueron a parar algunas prendas, según se manifiesta.

Al fin, el mayordomo dice: "... que la divina providencia lo manifestó a Pedro Pino de color pardo, en quien se encontraron las perillas". Un joven sastre de diecisiete años que dice haber robado por pedido de Juan Cazar, natural del Quito, que inmediatamente fue detenido para tratar de aclarar otros robos y fue encarcelado en los calabozos del cuartel.

En 1755, en Guano se produjo el robo de una palangana de plata que prestó el cura Nicolás Calixto a Pedro Zayas y José Rengifo, naturales del dicho pueblo que "fueron regidos por mayordomos de varas para la celebración y festejo de Nuestra Señora de la Asunción Patrona del Pueblo..., la noche que se puso la obra", al momento de concluida. El cura tuvo presos, a los indígenas, en su obraje y les hizo cargo por 80 pesos para hacer las diligencias que de con los culpables.

Al fin del tercer mes, luego del robo, el Protector General de Naturales encuentra la pieza en Quito y es devuelta al cura del pueblo.

Se acusa, en el juicio seguido en 1758, a Ramón Guijarro de haber vendido a Lucas Cascante en 30 pesos la palangana, por lo que los afectados pidieron justicia a Isidro Pacalla que era el Alcalde Ordinario de Guano.

FUENTE:
Juicios. 1755; 1789. Archivo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana "Benjamín Carrión", Núcleo de Chimborazo.

Fotografía de corona de la virgen de Atocha. Galería de las Colecciones Reales. https://www.galeriadelascoleccionesreales.es/obra-de-arte/corona-de-la-virgen-de-atocha/3e0a9f59-832d-4d00-bbd3-a3860fb88fb7

Riobamba, marzo de 1985


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