La creación del Colegio nacional en Tucán causó gran molestia al obispo de Pasto, Ezequiel Moreno Díaz, que se inmiscuyó en Ecuador, con demasiada soberbia e "insultó" al obispo de Ibarra, el Ilustrísimo sabio Federico González Suarez.
Muchas voces salieron en respaldo del Obispo y, sus pueblos, publicaron acuerdos y hojas volantes al respecto.
Adjuntamos el sentimiento de los pueblos del Carchi e Imbabura. Estas publicaciones, además, se convierten en documentos históricos por la gran cantidad de nombres y dignidades de la época que firman los comunicados.
PROTESTAMOS
“El amor y la veneración sin limites que profesamos al Ilmo. y Rmo. Sr D. Federico González Suárez, nuestro maestro idolatrado y benemérito Prelado; la rectitud de sus actos; el dolor profundo de verlo injuriado en lo que su S. Señoría Ilma. ama mucho más que su propia vida la pureza de su fe; y, por último, el deseo de prevenir a nuestros pueblos contra los secretos manejos y tramas urdidas allende el Carchi, ha puesto muchas veces la pluma en nuestras manos para volver por los fueros de la virtud perseguida y desvanecer tantos errores propalados con supina mala fe y creídos por muchos incautos”.
Ibarra, abril 10 de 1898.
Firman en las páginas 10 y 11: Manuel Páez, Deán. Antonio Soberón, Arcediano. Vicente Chávez, Canónigo. Mariano Regalado, Canónigo. Ángel Reyes, Canónigo. Francisco Aurelio Recalde, Cura-Canónico. Nicolás F. Ayala, Canónigo. Cerveleón G. Jurado, Canónigo. Manuel M. Acosta, Canónigo. Espiridión Rosero, Canónigo Penitenciario. Alejandro Pasquel, Canónigo Doctoral y Superior del Seminario. Nicolás M. Granda, Cura y Vicario Foráneo de Tulcán. Manuel Almeida, Cura y Vicario Foráneo de San Luis de Otavalo. Elías Loyo, Cura del Jordán de Otavalo. Carlos A. Vacas, Cura de Atuntaqui. Juan de Dios Serrano, Cura de San Gabriel. Eliseo Araujo, Cura de Cotacachi. Rosendo Torres, Cura de San Pablo. Teodoro M. Egas, Cura de San Antonio. Fidel Torres, Cura de Caranqui. Mariano Noboa, Cura de Mira. Alejandro Hernández, Cura de Puntal. Miseno Leoro, Cura de Pimampiro. J. Abelardo Andrade, Cura de San Rafael. Ángel Guzmán, Cura de Tumbabiro y Salinas. Mateo Mera, Cura de Huaca. Telésforo Peñaherrera, Cura de Urcuquí. Luis F. Dávalos, Cura de Imantag. Vicente Guzmán, Cura de Cahuasqui. Amable A. Herrera, Coadjutor de Tulcán. Francisco Paredes Icaza, Profesor del Seminario y Maestro de Ceremonias. E. Liborio Madera, Profesor del Seminario y Capellán de las Hermanas de la Caridad de Otavalo. José Antonio Merlo, Mario Báez, Patricio Yépez, José García, Carlos Echegarai y José M. Soasti, Capellanes de Coro. Pedro Noboa, Presbítero. Rafael Valencia, Luis Pasquel, Juan Miguel Suárez, Néstor Pastor y Enrique Pérez, Minoristas.Pp 7.
PROTESTA Y ADHESIÓN DE LOS PUEBLOS DEL CARCHI A SU DIGNÍSIMO PRELADO EL SR. DR. D. FEDERICO GONZÁLEZ SUÁREZ
“En el Carchi; en la capital del Carchi, pasan los hechos de los que, desde lejanas tierras toma pie la candidez é imprevisión de unos, instigada por las prevenciones y malevolencia de otros para juzgar, para condenar la conducta de nuestro benemérito Prelado. Y nosotros hijos del Carchi, pensando con el católico y desapasionado criterio, creemos que, quien con el mismo juzgue, no encontrará en esos hechos fundamento real alguno para fallar en contra de un Obispo verdaderamente sabio y de acrisolada ortodoxia”. Páginas 16 y 17
Marzo 19 de 1898. Firman los Moradores de Huaca, San Gabriel, Puntal, El Ángel (Lista de hombres y lista de mujeres).
ANTECEDENTES DE LA CREACIÓN DEL COLEGIO BOLÍVAR
La creación del Colegio Nacional “Bolívar” en la ciudad de Tulcán, constituye un hito en la educación ecuatoriana.
Fue creado por decreto ejecutivo en el gobierno del presidente Eloy Alfaro, en el año de 1896, convirtiéndose en la primera institución educativa secundaria laica en el Ecuador. Se inauguró el 19 de mayo de 1896; teniendo como su primer rector al Dr. Rosendo Mora de origen colombiano.
Luis Humberto Cadena, manifiesta: “Hablar del Colegio Nacional “Bolívar” de Tulcán, es recordar la historia misma del Carchi, ya que la historia del “Bolívar” se encuentra íntimamente ligada a tres grandes personalidades nacionales que con sus obras positivas supieron enaltecer y dar nombre a nuestra nacionalidad. Ellos son: El General Eloy Alfaro, su fundador; el Libertador Simón Bolívar, su Ilustre patrono; y el meritísimo religioso Arzobispo Federico González Suárez, quien se constituye en su más digno y grande defensor.
"ELOY ALFARO, Viejo Luchador Liberal, emprendedor de obras materiales dentro de la educación, nos legó al Carchi el templo del saber que lo perenniza y vivifica diariamente, ya que su objetivo al fundar el Colegio “Bolívar” fue el de liberar espiritualmente a este pueblo, permitirle que piense y opine sin dependencia alguna del fanatismo que es dañino y opresor. El ideario del General Alfaro al crear el Colegio fue implantar el laicismo dentro de la educación; ya que él representa la forma más libre y consciente para encausar la enseñanza tendiendo a lograr una liberación de las conciencias de las gentes y, este noble propósito debe ser la meta que siempre se fijen los pueblos que en verdad aman a la libertad y a la cultura, puesto que el laicismo constituye la conquista de la civilización, y esa conquista tenemos que defenderla y conservarla”.
Las reacciones de la creación del Colegio Bolívar causó algunos rechazos, uno fundamental que sobrepasó la frontera de nuestra patria, cuando el obispo de la ciudad de Pasto, Ezequiel Moreno Díaz, lo calificó como colegio ateo e influenció en los padres de familia para que retiren a sus hijos del plantel, puesto que el rector del establecimiento, un liberal convencido como fue, el ilustre colombiano, doctor Rosendo Mora, había considerado que la formación de sus alumnos debía seguir el sistema educativo traído a América por la primera misión alemana para la educación.
Se produce un enfrentamiento abierto entre el Obispo de Pasto y el Obispo de Ibarra, el Dr. Federico González Suárez; llegando esta disputa hasta el Vaticano. El papa León XIII, dicto sentencia con fecha 27 de febrero de 1898, dándole la razón al Obispo de Ibarra.
Pero el Obispo de Pasto no se quedó satisfecho y viajó a Roma para seguir en su empeño de prohibir la existencia del colegio por el sistema utilizado que lo calificaba de ofensivo a la religión católica.
El rector, Rosendo Mora, que ya había sido perseguido por su ideología en su país, incluso fue obligado a cerrar su colegio en Ipiales, renunció a su cargo y tuvo que dar satisfacciones públicas.
Este hecho llevó a que el colegio, por este sectarismo e intromisión extranjera, cierre sus puertas y se reorganice en el año de 1902. Se reabre con el rector, doctor Miguel M. Álvarez, y, nuevamente, por asuntos políticos cierra sus puertas, por segunda vez, el en 1907. Se reorganiza el 24 de noviembre de 1917, teniendo como rector al tulcaneño doctor Ricardo del Hierro.
FUENTE: El Ilmo. y Revmo. Sr. Dr. González Suárez. Dignísimo Obispo de Ibarra. Tipografía de la Escuela de Artes y Oficios. Quito. 1898. Francisco Pi y Margall. Abogado. MADRID.
Luis Humberto Cadena, Trayectoria Histórica del Bolívar en sus 81 años de vida al servicio de la educación, Revista “Bolívar”, Nº. 13, Mayo de 1977, Editorial Sur Colombiana, Ltda. Impresa en Surco, Pasto, Tulcán. 125 p. (p. 8).
Bayardo Ulloa Enríquez. Provincia del Carchi. Enciclopedia de la Historia Nacional. Tomo 4. Academia Nacional de Historia del Ecuador. 2024. Quito. 400 p.
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