CERVANTES EN AMÉRICA

CERVANTES EN AMÉRICA



América pudo haber tenido la gloria de hospedar a Cervantes

Con las palabras que nos sirven de título podríamos comenzar con más propiedad que lo hacemos, esta breve reseña. En efecto, el que andando los siglos había de alcanzar la cumbre más alta de la notoriedad literaria, el "glorioso manco de Lepanto", Miguel de Cervantes Saavedra, quiso largarse a tierras nuevas aguzado el ánimo por ansias aventureras, o tal vez guiado por visiones de una transformación total en los aspectos de su vida: está por averiguarse la razón de tal propósito, en cuya virtud Cervantes presentó a S. M. real, en 1590, la solicitud siguiente:

"Miguel de Cervantes Saavedra pide y suplica humildemente cuanto puede a V. E. sea servido hacerle merced de un oficio en las Indias, de los tres o cuatro que al presente están vacos, que es uno la Contaduría del nuevo reino de Granada o la gobernación de la provincia de Soconusco en Guatemala, o contador de las galeras de Cartagena de la ciudad de la Paz; que con cualquiera de estos oficios que V. E. le haga merced lo recibirá; porque es hombre hábil y benemérito para que V. M. le haga merced; porque su deseo es continuar siempre al servicio de V. M. y acabar su vida, como lo han hecho sus antepasados, que en ello recibirá muy gran bien y merced".

El anterior memorial, en el cual pedía un empleo en Colombia (antiguo Nuevo Reino de Granada) o en Cartagena (también en Colombia), pasó, por orden del Rey, al examen del Presidente del Consejo de Indias, quien resolvió poniendo estas palabras en el mismo documento:

"Busque por acá el que se le haga merced"

Esto equivalía a negar lo que tan justamente solicitaba el autor del "Quijote", y por lo cual, como se ve, anduvo en un casi que don Miguel de Cervantes Saavedra viniese a pescar su peregrino ingenio a este nuestro continente.



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Bayardo Ulloa Enríquez